domingo, 30 de enero de 2011

Crisis y/o/u Oportunidad


Se dice que toda situación se asemeja a una moneda en que tiene dos caras opuestas. Las crisis no son la excepción, ya que esta palabra se asocia en un tándem rockambolesco a la palabra oportunidad.

Crisis/Oportunidad

La entrada de hoy busca dar un poco de seguimiento a la noticia que ha revolucionado el panorama nacional como un maná que está por caer del cielo, muy propio de nosotros... En las casas las madres increpan a los hijos a lanzarse a la embajada alemana, empujadas por el anuncio de que la nación más fuerte de la UE se está planteando reclutar empleados por estos lares.

La situación actual ha hecho que incluso las noticias aún sin concretar (poco se sabe aún de los puestos que se demandarán, los requisitos o las condiciones) hayan prendido en el ánimo colectivo de un país que ve como el 19% de sus jóvenes licenciados está en paro, y un 44% de los que trabajan lo hacen por debajo de su cualificación.

Yo veo la situación y me solidarizo con ese grupo como si formase parte del mismo, de hecho la propuesta de consolidarse puede ser una oportunidad estupenda y que redundará en beneficio del país, pero mucho me extrañaría encontrar más allá de nuestras fronteras cosas tan distintas y maravillosas como las que algunos pregonan. Ni mucho ni tan poco, no pequemos de gatillo fácil como siempre. No faltan voces que avisan de las posibles consecuencias de la desbandada de nuestros jóvenes mejor formados, tampoco gente que busca lanzar paralelismos con tiempos pasados en los que Alemania también fue el destino en tiempos de crisis.

Pero mi reflexión vuelve a centrarse en la moneda lanzada al aire: crisis/oportunidad. La situación envuelve muchas connotaciones, y cada uno tendrá su opinión sobre los desajustes que se están generando a raíz de las circunstancias que nos han tocado vivir a la gente joven en este preciso momento. No voy a entrar en eso, sólo os invito a que tiréis vuestra moneda e independientemente de lo que salga, elijáis vuestro lado sin victimismo y con la motivación a tope.

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